Londres vivió un momento histórico el pasado sábado 21 de junio, cuando más de 17.000 personas se congregaron en el Excel London para escuchar el mensaje del Evangelio, en un evento liderado por Franklin Graham y la Asociación Evangelística Billy Graham (BGEA).
La afluencia superó todas las expectativas, desbordando la capacidad del recinto y obligando a miles a quedarse fuera, donde espontáneamente continuaron adorando y cantando alabanzas a Dios.
Imagen: Franklin Graham, Facebook.
El evento, parte de la gira “God Loves You”, reunió a más de 550 iglesias londinenses y contó con la participación de reconocidos músicos cristianos como CeCe Winans, Michael W. Smith y The Afters, quienes dirigieron la adoración ante una multitud de jóvenes y adultos con los brazos alzados, proclamando el nombre de Jesús. Durante la jornada, los asistentes corearon “¡Jesús! ¡Jesús! ¡Jesús!”, reflejando el fervor espiritual que marcó la noche.
Franklin Graham predicó un mensaje evangelístico centrado en la historia bíblica de Bartimeo, el ciego que clamó a Jesús por sanidad y salvación. Graham enfatizó que, así como Bartimeo reconoció que solo Jesús podía ayudarle, cada persona presente podía acudir a Cristo para encontrar esperanza y vida eterna, citando Juan 3:16como el corazón del mensaje cristiano.
Imagen: Franklin Graham, Facebook.
La respuesta fue masiva: cientos de personas se acercaron para entregar su vida a Jesús, incluyendo una joven de 16 años que resumió el sentir de muchos: “Todos están hambrientos de Dios en mi generación ahora, y Él se está moviendo. Solo necesitan venir a Él”. Este despertar espiritual es parte de un fenómeno más amplio que se observa en el Reino Unido, donde la participación juvenil en eventos cristianos ha crecido notablemente en los últimos años.
El evento fue el resultado de una extensa preparación, que incluyó encuentros juveniles denominados “Pursuit”, en los que más de 2.000 jóvenes de todo el Reino Unido fortalecieron su fe y se prepararon para compartir el Evangelio con sus amigos. Líderes juveniles como Rebecca y Patrick Pretorius, de la Freedom Church en Colchester, destacaron que “hay un fuego que se está encendiendo” entre la juventud británica, reflejado en decisiones públicas de fe y en la asistencia de jóvenes que nunca antes habían pisado una iglesia.
La noche también estuvo marcada por un sentido de urgencia ante la situación mundial. Graham mencionó los conflictos en Ucrania, Israel, Irán y Sudán, así como las tensiones entre China y Taiwán, advirtiendo que muchos sienten desesperanza y temor por el futuro. Sin embargo, su mensaje apuntó a Jesús como la única esperanza verdadera en tiempos de incertidumbre.
Imagen: Franklin Graham, Facebook.
El impacto del evento se extendió más allá del recinto. Aquellos que no pudieron entrar continuaron adorando en las afueras, y la organización reportó que la seguridad tuvo que pedir a miles que se retiraran por falta de espacio, pero lejos de frustrarse, la multitud respondió con alabanzas y oración espontánea.
Este tipo de movilizaciones no son aisladas. En los últimos meses, Londres ha sido escenario de grandes vigilias y encuentros evangelísticos, como la vigilia de oración que reunió a 2.000 jóvenes en la Saint Church, donde se reportaron conversiones, sanidades y un ambiente de avivamiento espiritual. Además, eventos en Trafalgar Square han congregado a más de 70.000 personas, con testimonios de sanidad y transformación de vidas.
La gira “God Loves You” ha recorrido el Reino Unido durante cuatro años, con paradas en ciudades como Glasgow, Cardiff, Sheffield, Birmingham y Liverpool, consolidando un legado de unidad entre iglesias y renovación espiritual. Más de 3.000 personas han respondido al Evangelio solo en los últimos tres años a través de estas campañas.
Estos eventos son vistos como señales de un nuevo despertar espiritual, especialmente entre la juventud, y un recordatorio de que la esperanza y la transformación siguen siendo posibles a través de la fe en Jesús.
Las autoridades educativas de Texas están considerando incorporar relatos bíblicos a las listas de lectura escolar, en una propuesta que vuelve a colocar la herencia cristiana en el centro del debate educativo.
imagen referencia
La medida será sometida a una votación preliminar por la junta estatal de educación esta misma semana. El tema ha despertado apoyo entre sectores conservadores y también fuertes críticas de quienes rechazan una mayor presencia bíblica en las escuelas públicas.
Entre los pasajes mencionados para su posible inclusión aparecen David y Goliat, la Torre de Babel, Jonás y la ballena, además del conocido pasaje sobre el amor en 1 Corintios 13. La propuesta busca sumar estos textos al currículo de lectura en las aulas. Según el artículo, la discusión parte de la idea de que estos relatos no solo son religiosos, sino también fundamentales para comprender la historia y la cultura occidental.
Mandy Drogin, investigadora principal de la Texas Public Policy Foundation, defendió la iniciativa con una declaración directa. Ella afirmó: “El islam y el budismo no fundaron Occidente”. Luego añadió: “No conocer la historia del buen samaritano, por ejemplo, significa perderse no solo lecciones importantes, sino también una rica significación cultural e histórica como estadounidense”.
Desde esa perspectiva, los impulsores de la propuesta consideran que excluir la Biblia de la formación literaria e histórica deja vacíos importantes en la comprensión cultural de los estudiantes. La discusión no se limita a doctrina, sino al papel que han tenido las Escrituras en el desarrollo del pensamiento, el lenguaje y los valores de la civilización occidental. Para quienes apoyan el cambio, enseñar estos relatos ayuda a entender mejor la raíz moral e intelectual sobre la que se edificó la nación.
Sin embargo, también han surgido objeciones firmes desde grupos críticos. Rocio Fierro-Perez, directora política de Texas Freedom Network, expresó: “Si se adoptan tal como están escritas, estas recomendaciones esencialmente dejarían a nuestros hijos capaces de recitar datos desconectados de Texas, pero realmente socavarían su capacidad de entender una economía global y el papel que Texas desempeña fuera del estado”. Su comentario refleja el temor de que el currículo pierda amplitud al reforzar contenidos ligados a la tradición bíblica.
Este debate aparece en un contexto más amplio, porque Texas también ha intentado impulsar la presencia de los Diez Mandamientos en las aulas públicas. Esa otra medida, sin embargo, ha enfrentado obstáculos judiciales en el estado. El artículo recuerda que varios distritos escolares fueron bloqueados por una orden federal que impidió aplicar lo establecido en la Senate Bill 10.
El juez federal Orlando L. Garcia escribió: “Exhibir los Diez Mandamientos en la pared de un aula de escuela pública como establece la S.B. 10 viola la Cláusula de Establecimiento”. También agregó: “Es impracticable, si no imposible, evitar que los demandantes sean expuestos a exhibiciones religiosas no deseadas sin impedir que los demandados hagan cumplir la S.B. 10 en todos sus distritos”. En agosto, otro juez federal, Fred Biery, emitió una decisión parecida al advertir que incluso sin enseñar formalmente el texto, los estudiantes cautivos en clase probablemente harían preguntas que los docentes se sentirían obligados a responder.
Más allá de la disputa legal, el caso refleja una batalla cultural más profunda sobre el lugar que debe ocupar la Biblia en la vida pública de Estados Unidos. Mientras algunos la ven como una fuente esencial de sabiduría, historia y formación moral, otros insisten en apartarla del ámbito estatal para evitar cualquier vínculo con la enseñanza pública. Texas se ha convertido así en uno de los escenarios más visibles de esa tensión entre memoria cultural y secularización institucional.
La Escritura enseña que la verdad debe transmitirse de generación en generación y no ser escondida de los hijos. Deuteronomio 6:6-7 dice: “Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y las repetirás a tus hijos”.
Por ahora, la propuesta sigue en evaluación y aún debe atravesar el proceso correspondiente antes de convertirse en parte oficial del currículo. La decisión final podría tener repercusiones mucho más allá del estado, especialmente en un país donde el papel público de la Biblia continúa siendo uno de los temas más sensibles del momento.
Gran momento de fe en medio de una de las noches más mediáticas del básquet, cuando el astro de la NBA Cade Cunningham aprovechó una entrevista en vivo para declarar públicamente su confianza en Jesús.
imagen referencia
El base de los Detroit Pistons, considerado hoy uno de los mejores jugadores de la liga, se encontraba en medio de las celebraciones del All‑Star Game cuando un periodista lo halagó con un tono casi exagerado y le preguntó de dónde sacaba su “aura” tan llamativa.
En lugar de devolver un comentario vago o banal, Cunningham respondió sin dudar: “Yo obtengo mi aura de Jesucristo, mi Señor y Salvador. Dios me bendijo con unos padres que me criaron de una manera que no cambiaría por nada en el mundo”.
La escena, captada en video y compartida rápidamente en redes sociales, se convirtió en un ejemplo de testimonio breve pero potente ante millones de espectadores. Mientras el reportero buscaba una respuesta ligera o “cool”, el jugador de 24 años transformó la oportunidad en un momento de reconocimiento a Dios y a su familia, manteniendo humildad y claridad.
En un contexto donde el deporte profesional suele ser escenario de ego, branding personal y declaraciones políticamente correctas, la respuesta de Cunningham resonó como algo distinto y auténtico.
Cunningham, elegido en el primer puesto del draft de 2021 por los Pistons, ha tenido una trayectoria de altibajos que también devela su dependencia de Dios. En la temporada 2022‑23 solo jugó 12 partidos por una fractura por estrés en la pierna izquierda, y luego atravesó un año con su equipo donde se empató una marca negativa de la NBA con 28 derrotas consecutivas
En medio de esos momentos difíciles, la fe parece haber sido un sostén, y ahora que su club encabeza la Conferencia Este con un récord de 40 victorias y 13 derrotas, él no se atribuye todo el mérito, sino que lo reconoce como un regalo de Dios.
En una liga donde la fe cristiana ha sido menos visible en comparación con el fútbol americano o el béisbol, el gesto de Cunningham demuestra que es posible hablar de Jesús con naturalidad, incluso en un ambiente tan competitivo y secularizado. Su respuesta también desafía la idea de que la espiritualidad debe quedarse en el ámbito privado, mostrando que la fe puede y debe expresarse en todo ámbito, incluida la televisión nacional.
Dios usa voces humildes para glorificarse en lugares inesperados. La Palabra enseña que “el que anda en integridad, anda seguro” (Proverbios 10:9), y que el valor de un hombre no se mide solo por sus logros deportivos, sino por su fidelidad a Cristo
Nuestra identidad y nuestra fuerza no vienen de nosotros mismos, sino de Jesucristo. Como dice Salmos 46:1, “Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones”, y ese versículo puede describir lo que muchos jóvenes están empezando a ver en jugadores como Cade.
Lilly Goodman presentó el primer episodio de su nueva serie de podcast“Me Siento Libre”, un proyecto con el que busca abrir conversaciones profundas sobre sanidad, restauración y libertad desde una perspectiva bíblica. El episodio inaugural lleva por título “Soy Sana” y conecta directamente con el mensaje de esperanza que ha marcado gran parte de su ministerio musical.
imagen referencia
La reconocida cantante y conferencista cristiana dominicana lanzó este nuevo espacio como una herramienta para acompañar a personas que atraviesan procesos emocionales, mentales, físicos o espirituales. La propuesta no se queda solo en una conversación inspiradora, sino que busca unir principios de la fe cristiana con orientación práctica para quienes necesitan volver a verse desde la verdad de Dios.
En este primer episodio, Goodman conversa con la psicoterapeuta Yeny Rodríguez, quien comparte consejos y reflexiones sobre heridas emocionales, trauma, recuperación interior y restauración integral. La participación de Rodríguez aporta una mirada profesional que acompaña el énfasis espiritual del podcast, mostrando que la sanidad también requiere comprensión, acompañamiento y procesos.
Goodman invitó a sus seguidores a escuchar el episodio en Spotify y en su canal oficial de YouTube. En su mensaje de lanzamiento expresó: “Aprenderás mucho de los consejos y revelación compartidos por mi invitada especial, la psicoterapeuta, Yeny Rodríguez”.
El nombre del episodio, “Soy Sana”, apunta a una declaración de fe que va más allá de una frase positiva. Para Lilly Goodman, la sanidad nace al recordar quién es Dios, quiénes somos delante de Él y qué verdad debe gobernar el corazón por encima de las heridas, el dolor o las palabras que marcaron el pasado.
Como parte del lanzamiento, la intérprete también presentó una versión en vivo de su canción “Soy Sana”, grabada durante el podcast. La pieza musical refuerza el mensaje del episodio y funciona como una declaración de identidad, propósito y restauración para quienes se encuentran atravesando temporadas difíciles.
En su mensaje, Goodman recordó que Dios es el diseñador y creador de cada persona, citando principios relacionados con Efesios 2:10 y Salmos 139, destacando que la sanidad no comienza en negar el dolor, sino en volver a la verdad de que cada vida fue formada por Dios con valor, propósito y cuidado.
La artista también hizo referencia a Proverbios 18:21animando a los cristianos a cuidar lo que declaran sobre sí mismos, especialmente cuando están en procesos de restauración emocional, mental, física o espiritual.
El proyecto “Me Siento Libre” llega en un momento donde muchas personas, incluso dentro de la Iglesia, enfrentan ansiedad, heridas internas, culpa, procesos no resueltos y cargas que necesitan ser tratadas con verdad y compasión. Porque la libertad no consiste solo en sentirse mejor, sino en ser restaurados por Cristo y aprender a caminar conforme a la identidad que Él da.
Dios sigue sanando corazones, levantando vidas y llamando a sus hijos a vivir no desde sus heridas, sino desde la obra completa de Cristo.