El primer ministro de Hungría instó a la población de su país a unirse con otros para luchar contra los pensamientos progresistas que están destruyendo la sociedad, por ejemplo la ideología de género en niños.
Viktor Orbán, primer ministro de Hungría, expresó que Europa y EE.UU deben unirse en esa lucha y “dar un grito de guerra” no solo contra la ideología de género sino también contra el matrimonio homosexual, los cuales han sido publicitados de manera muy amplia en los medios mundiales.
Sus palabras fueron un llamado dentro de su discurso en Texas durante una reunión con conservadores republicanos recientemente, asegurando que tiene el valor suficiente como para abordar este tipo de temas sobre el género y el choque de civilizaciones, el cual es un tópico bastante sensible en este tiempo.
« Un politíco cristiano no puede ser racista», dijo sobre las intenciones de los progresistas en tratar de separar a la civilización occidental de todas sus raíces cristianas.
Expresó que la historia violenta del pasado ha traído como consecuencia el abandono de los valores cristianos, los cuales fueron las bases de la fundación de muchos países, entre ellos EE.UU.
Asimismo, el primer ministro dijo que Hungría era una “nación del tamaño de David” contra el “Goliat Globalista”, ya que las familias están siendo atacadas y debe ser un trabajo de todos la protección de los niños ante “las cosas tóxicas como la ideología de género”.
Todo sucedió dentro de la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC), realizada por partidarios republicanos de Donald Trump, el cual tuvo como lema “Defendiendo la libertad. Salvación América”.