Seis pescadores protagonizaron un emotivo momento de fe luego de ser encontrados con vida en alta mar frente a las costas de Ceará, Brasil, tras quedar a la deriva debido a una falla en el sistema de propulsión de su embarcación.
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Los hombres viajaban a bordo del pesquero S.E. Pescados, que había salido de Itarema, en el litoral de Ceará, el pasado 17 de agosto para realizar labores de pesca. El último contacto con la embarcación ocurrió el 27 de agosto.
La Capitanía de los Puertos de Ceará recibió la alerta sobre la pérdida de comunicación el 29 de agosto, lo que dio inicio a una operación de búsqueda y salvamento coordinada por la Marina de Brasil, con apoyo de la Fuerza Aérea Brasileña (FAB).
Después de seis días de operaciones, una aeronave de la FAB logró localizar una embarcación con características similares a la desaparecida y transmitió las coordenadas a los equipos de rescate. El buque patrullero oceánico Araguari llegó al lugar alrededor de las 11:00 de la noche del 3 de septiembre y confirmó que se trataba del pesquero buscado
Los seis tripulantes fueron examinados por personal médico y, pese a la difícil situación vivida en el mar, todos se encontraban en buen estado de salud. Durante el tiempo que permanecieron sin propulsión, utilizaron paneles solares y baterías para mantener parte de la iluminación de la embarcación.
Pero uno de los momentos que más llamó la atención ocurrió cuando comenzaron a llegar los equipos de rescate. Videos difundidos en redes sociales muestran a los pescadores cantando alabanzas, orando, citando la Biblia y agradeciendo a Dios por haberlos mantenido con vida.
Uno de ellos aseguró que, pese a todo lo ocurrido, confiaba en que Dios tenía un propósito y que cada cosa sucede en el momento indicado. También relató que contaban con provisiones, aunque reconoció que solamente ellos sabían lo difícil que había sido lo vivido durante aquellos días en alta mar.
El pescador Francisco Oliveira Santos también expresó su gratitud tras ser llevado a salvo al buque de la Marina. “Estoy muy agradecido a la Armada brasileña, que llegó como un regalo de Dios. Nos recibieron muy bien en el barco. No podía creerlo cuando vi que nos salvaríamos. Solo puedo darles las gracias”, declaró.
Este testimonio nos recuerda que aun en circunstancias donde parece no existir una salida, la esperanza puede permanecer firme. Como expresa Salmos 107:28, quienes claman al Señor en medio de su angustia pueden encontrar en Él socorro en sus dificultades.
Una travesía que pudo terminar en tragedia terminó convirtiéndose en un testimonio público de gratitud y fe.